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Mostrando entradas de 2017

De vuelta a la normalidad

     Resulta que la solución a todos los problemas de la gente afectada por los sismos, son tarjetas de apoyo... ¡¿¡¿En serio?!?!?! ¿Reconstruir Chiapas y Oaxaca? ¡Cómo no señoras y señores! ¡Haaartas tarjetas para todos! ¿Se acuerdan de las tarjetas de Soriana? No se dieron una, yo creo menos, ¡unas 5! Esa es la maldita desfachatez con la que ahora pretenden "reconstruir" los sitios azotados por meras "catástrofes naturales", el origen de estas desgracias no es solo un capricho de la tierra, es la corrupción que se ha arraigado a la clase política, un grupo social totalmente alienado, desmarcado por completo de las realidades vividas en México, esa clase que ahora se vanagloria por sus actos desinteresados tras la desgracia, ¡¿no me creen?! Esto no es choro mío, aquí las declaraciones del día de Enrique Peña Nieto: "Agradezco a los miles de funcionarios públicos que se han dedicado a la reconstrucción del país [...] a la marina que pasó a sus ...

Visita inesperada

         La muerte vino a mi, se aproximó como una sombra gigantesca, sin forma definida. En un parpadeo, me encontré de frente a la entrada de la casa de mis padres, me asomé por las rendijas y noté que alguien venía corriendo a recibirme. Llevaba ese estúpido corte mohawk que siempre le pedía a su estilista, un extravagante homenaje al bajista de los Tigres Del Norte; en el momento en que abrí la puerta, salió disparado hacia la calle, corriendo en círculos, dejando pequeñas nubes de polvo a su paso, aprovechó para orinar unos árboles y se acercó a mi levantando las patas delanteras, dio una vuelta y se tendió panza arriba para que pudiera rascarlo.     Entré a casa, tomé su correa y salimos hacia el camellón, haciendo una escala técnica a media avenida como siempre, los automovilistas me detestaban. Corrimos hacia el camellón repleto de basura y los restos de lo que alguna vez fue un esfuerzo por reforestar...

Back to the basics

     No importa cuántas veces lo intente,  el resultado es el mismo siempre: una repentina angustia invade mi cuerpo, y todo parece adquirir su verdadero tono, no es para nada la misma paleta de colores que podía percibir cuando era un niño, ese sitio no es mi hogar, no se siente así.      Esos espacios cambiantes, irregulares, todo el tiempo polvosos y atiborrados de seres dispuestos a cambiar de ritmo, por breves instantes, su fin de semana siempre igual... puestos ruidosos, saturados de tonos naranja y con basura por doquier; locales ilegales que igual pueden vender juguetes que discos pirata o soluciones milagrosas para el mal de ojo y la diabetes; puestos de frutas y comida chatarra, algunos comercios dedicados a la venta ilegal de alcohol y... ¿¡tatuajes?! Sí, también te tiñen la piel al lado del camellón. Alguna vez estos sitios me parecían parte de lo cotidiano, sin causarme mayor molestia, ahora no puedo soportarlos.  ...