De vuelta a la normalidad

     Resulta que la solución a todos los problemas de la gente afectada por los sismos, son tarjetas de apoyo... ¡¿¡¿En serio?!?!?! ¿Reconstruir Chiapas y Oaxaca? ¡Cómo no señoras y señores! ¡Haaartas tarjetas para todos! ¿Se acuerdan de las tarjetas de Soriana? No se dieron una, yo creo menos, ¡unas 5! Esa es la maldita desfachatez con la que ahora pretenden "reconstruir" los sitios azotados por meras "catástrofes naturales", el origen de estas desgracias no es solo un capricho de la tierra, es la corrupción que se ha arraigado a la clase política, un grupo social totalmente alienado, desmarcado por completo de las realidades vividas en México, esa clase que ahora se vanagloria por sus actos desinteresados tras la desgracia, ¡¿no me creen?! Esto no es choro mío, aquí las declaraciones del día de Enrique Peña Nieto:

"Agradezco a los miles de funcionarios públicos que se han dedicado a la reconstrucción del país [...] a la marina que pasó a sus casas, o a lo que quedó de sus casas" ¡Así es! ¡Esas fueron las palabras de este grandísimo animal! ¿Donde quedó la organización civil? ¡¿Agradecer a los funcionarios!? Esto no es una simple delclaración desafortunada, es un caso extremo: una muestra de desinterés y desconocimiento social que debe ser cercana a la locura, sociopatía, no lo sé. ¿¡Lo que quedó de sus casas!? ¡Gran jijo de la chingada! las casas no se destruyeron solo por el sismo, está de fondo el desinterés, la falta de empatía, la corrupción de tanto gobernador (de todos los partidos), es una enfermedad social que yace en las entrañas de los políticos del país, el desmembramiento social a gran escala, ¡¿eso se arregla con 15 mil pesos en una tarjeta?! Para Peña (y seguro muchos payasos en el ámbito político) sí.

Más declaraciones:

"Le encargo a las mujeres de la casa que cuiden que se gaste el dinero en la reconstrucción [...] es importante que lo cuiden, no se los vayan a robar". ¡Este ser repugnante además de machista admite con todo sinismo que pueden hurtarles el dinero debido al clima de inseguridad! ¡a el le vale madre garantizar la seguridad de su población! Eso no pasa jamás, mucho menos en Peñalandia...
Peña: "Daremos descuentos para la reconstrucción, sé que el poder de compra que tienen no alcanza, es mayor que lo que podrían pagar, agradezco a los descuentos de casas provedoras [...] adicionalmente tenemos agencias de viviendas [...] Sus casas tendrán mayor resistencia a los embates de la naturaleza" ¡Con estas tarjetas se llevará a cabo la reconstrucción del país! ¡Y ya está! Simplemente no podía creer lo que decía este inepto, era un show, un comercial pagado por el gobierno, no es nada nuevo en absoluto pero, no sé si debido al shock del sismo, ya no puedo soportar más... ¡NO es momento de felicitar a las agencias de vivienda! ¡son posiblemente las mismas que gestionaron las construcciones que sepultaron a tanta gente en septiembre! Y Peña las felicita públicamente... Este caso no es locura, debe ser un mal mucho más grave, sus posteriores declaraciones no fueron mejorando:

"Desde hoy, ya pueden comprar materiales o recursos en efectivo, ya sea para el autoempleo o para pagarle a un maestro albañil para recuperar sus viviendas", así es, con esto queda reconstruido el país, el auto empleo, la informalidad, una lanita, una torta, un refresco, una tarjeta de Soriana... ¡¿Cómo poder seguir tolerando esto?! ¡¿No les causa rabia?!

¿Será el miedo? ¿Será que nuestra memoria se ve afectada con cada mamarrachada que acontece en el país? ¡¿o cada declaración pendeja de Peña nos hace pensar que todo se trata de un mal show de comedia?! Basta de tanta pinche risa. No podemos regresar a esa NORMALIDAD.
A todos mis camaradas, más allá de sus muestras de solidaridad con la gente que lo ha necesitado, mucho más allá de su gran esfuerzo y dedicación, es demasiado pedirlo, pero ya no soportemos más todo esto.

Hagamos un ejercicio real de empatía, volteen a ver a su alrededor: fuera de Facebook, lejos de las noticias pendejas de Televisa, y tan cerca como dar un vistazo a su colonia, a las personas en situación de calle, los avisos sobre gente desaparecida en el metro, ¡las alertas por feminicidios que no han cesado! Tras las catástrofes viene el miedo y la incertidumbre, ¡pero en este país no podría haber más falta de certeza! Esa delgada línea que permite al ser humano responder ante las amenazas mortales, ¡no hay mayor amenaza a la vida de la gente que personas sin interés por sus iguales! ¿no somos iguales? ¿Tal vez soy yo el que vive alienado? Las matanzas no se han acabado, la corrupción no se ha terminado, y la clase política, la misma de siempre (no importando su color) no piensa dejar su lugar.

Esa misma clase política privilegiada se prepara para continuar un ciclo que parece eterno, se están frotando las manos pensando en el botín que les espera el siguiente año. Yo no creo en la clase política, creo que debemos terminar con un sistema político corrupto, totalmente fuera de sus casillas... Eliminemos a los partidos políticos, pensemos en formas alternativas de gobierno, ¡o no! tal vez hasta en utopías.

Esto es solo un llamado desesperado a recuperar el sentido común: no dar mordidas, exigir trato digno en todo ámbito (incluyendo el hogar y el trabajo), respetar a todas las personas sin importar sus particularidades, saber que son seres humanos, mantener la indignación y el coraje para encaminarlo a generar cambios, reconocer que todos somos trabajadores (independientemente del sueldo) y que no somos dueños de los medios de producción, superar el miedo y saber que, pese a la incertidumbre y la aparente falta de soluciones, nuestros actos pueden ser un buen inicio.

Les solicito un ejercicio de empatía más allá de cualquier atadura virtual, charlar con otras personas, actuar en sociedad ¡tal como se ha hecho en los recientes eventos desafortunados! Saber del descontento de otros, podrá no parecerlo, pero tenemos taaanto en común y no nos atrevemos a decirlo.

En caso contrario, podemos regresar a la NORMALIDAD.

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