It´s just Rock and Roll Charlie Brown
¿Que habrá pasado por la mente de Charles Shulz al crear a tan adorable personaje como el buen "Carlitos"? Aquel lindo y entrañable niño de camisa amarilla que siempre suspiraba por la niña pelirroja de rizos: aquella niña que nunca lo peló pero... ¿¡Por qué!? No sé si sería por el hecho de que un niño de aproximadamente 8 años (que era totalmente calvo) acudía a ver a una asesora psicológica de su edad; que además de todo se llamaba Lucy y que se la pasaba martirizando, y creando más conflictos, al de por si afectado niño.
Tan sólo imaginen la vida de Charlie: Le temía todo el tiempo a un árbol come papalotes de sonrisa maliciosa, era pésimo jugando béisbol (pese a ser el capitán del equipo), su perro era mucho más inteligente y simpático que él, su mejor amigo arrastraba una mantita y se chupaba el dedo... ¡A sus 8 o 9 años! Sus padres, y todos los adultos en general, hablaban un idioma ininteligible (como si fueran sonidos de trompeta) y no poseían torso, además de todo, Carlitos era comúnmente acosado por una chica un tanto freak llamada Pepermint Patty... ¿Qué sería del pobre Charlie Brown? ¿Por qué Patty no dejaba en paz a Carlangas?
Sin duda, la infancia es una etapa maravillosa y llena de ilusiones: la inocencia de todos los adultos (y post -pubertos) que alguna vez fuimos niños, está plasmada en tan bonita tira cómica como lo es Peanuts. Sin embargo si, al igual que yo, alguno de ustedes pasó toda su niñez observando la vida de Charlie Brown a través de la televisión, comprenderá de inmediato que éste blog está dedicado a las estrellas deportivas de la primaria, las niñas prepotentes, los padres incomprensibles, las mascotas traicioneras y los amigos afeminados que nunca tuve. Te quiero Charlie Brown.
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