Las Crónicas de Ecatepec 5: La "combi"

Si hay algo en Ecatepec son pilotos osados que, sin vacilar, ponen en riesgo la vida de los usuarios para que ellos lleguen (a veces ) a sus destinos. Las habilidades al volante de cientos de choferes del transporte público, han ocasionado inumerables accidentes que, a menudo, acarrean cosecuencias fatales para los usuarios: por suerte, este no fue mi caso.  

     Hoy fue uno de esos días típicos en que anhelas que el chofer del transporte público provenga de Ecatepec: Son las 12 y cuarto de la tarde, tu clase empieza a la 1, estudias en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales y esta a 2 horas de ahí; para rematar, la avenida central avanza a vuelta de rueda pues algún maniaco chocó con una pipa de material tóxico en pleno cruce vehícular de Oceanía. Es justo en ese momento en el que ya no puedes creer en los milagros, pero si en el transporte público mexiquense: en el momento en el que levantas la mano, y apuntas con el dedo, sabes que tendrás un viaje que no se compara a ningún otro.

          Estar dentro de una de estas combis sui generis es toda una aventura: por lo regular tienen revestimentas interiores del equipo de futbol favorito del dueño de "la unidad", carecen de asientos fijos o cinturones de seguridad (en caso de que sea necesario saltar por las ventanas del vehículo), los pasajeros pueden llevar consigo un número máximo de 3 costales o 4 cajas de cartón para poder trasladar sus pertenencias; y si el viaje se vuelve tedioso, casi todas las combis cuentan con un sofisticado sistema de sonido Kobi que incluye el mejor repertorio de "perreo intenso" del municipio.

     La experiencia y hablidad de manejo de nuestros queridos "chafiretes" (refinada en los carritos chocones de la feria de Chapultepec), permiten que, en cuestión de 15 minutos, los usuarios recorran distancias que dificilmente pueden ser transitadas en menos de una hora. Cuando el usuario aborda una de estas combis fast and furious, sabe que la única garantía de que llegue con bien (y a tiempo) a su destino, recae en las manos de nuestros capacitados choferes. Por suerte, éste día llegué con un tiempo record de 1 hora y 10 minutos a mi destino; aún puedo respirar, mis extremidades estan donde deben y no me asaltaron... Son estos días en los que agradezco al chofer de la combi por su atinada decisión, de llevar nuestras vidas al límite, tan sólo para poder llegar primero con el "checador". ¡Súbanle súbanle que hay lugares!



   


    

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