Overheated (hated)
Un día cualquiera, 2015, México D.F.
Por eso, convoco a todos aquellos que gustan (consciente o inconcientemente) de la procrastinación crónica, a que busquemos un lugar para "desconectar". No más "laics", no más follow, no más #Instatext, tan solo por algunos minutos, algunas horas, de plano algunos días. ¿Cuál sería este lugar indicado para desconectar? Aún no lo sé, me he topado con la sorpresa de que, hasta en la tierra de mis padres, allá en la sierra mixteca, la señal de wi-fi es cazada con demencia por mis no reconocidos primos que buscan ser parte de la tendencia, tendré que eliminar ese sitio de la lista...
¿Si no es posible hacerlo en medio de la montaña o el campo? ¿Qué hacer? He pensado en la posibilidad de una cámara del pánico anti internet, algo así como "El Cubo" pero con la capacidad de aislarte de la realidad del monitor de cristal líquido, algo tal vez impensable, como imposible es apagar por algunos días nuestros dispositivos móviles o computadoras, algo así de grande parece ciencia ficción, y es algo tan sencillo que me niego rotundamente a hacerlo; ni hablar, no me perderé ni una sola conversación, mira que me llegan notificaciones aún con el celular apagado.
Creo que estoy enfermo (y no es gripa), necesito un descanso, un chance de creer en un panorama distinto, una realidad que no está sujeta a la cantidad de likes que recibes en tu timeline, ¡mírenme! utilizando términos que se han naturalizado en menos de 10 años, me doy asco, estoy desesperado...
¿Te desconectarías conmigo?
-Empleada de guardería mete a bebé en agua hirviendo
-Sinaloense gana tercer lugar en competencia mundial de Matemáticas en China
-Este niño arruinó una pintura de millones de dólares de la manera más absurda posible
-En boda de Velasco y Anahí, invitados firman acuerdo de confidencialidad y les quitan celulares
-¿Alma María Rico? ¡Súper troleada a sobrecargo de Interjet por sus compañeros!
En menos de 30 minutos, los encabezados y noticias de tu "timeline" habrán pasado por estos y muchos temas más, todo dependerá de tus gustos e intereses (muchos de ellos sugeridos por tus redes sociales), al cabo de 1 o 2 horas, los titulares de todas tus notificaciones posiblemente habrán cambiado:
- Este gatito tiene el mejor día de su vida
- Entérate de cómo te afecta el #BlackMonday de China
- ¿Recuerdas estas carícaturas? Seguramente estás viejo
- Entérate de la nueva polémica de...
Carajo, pasé de la rabia al orgullo, de la risa simplona al encabronamiento total, y, para acabar, no pude evitar una carcajada espontánea con el dichoso doble sentido mexicano... Chale, y aún me falta chamba.
¿Cuántos de estos artículos leí realmente? ¿Cuántos ameritan más de 5 minutos de mi atención?
Llega un punto en tu día en que, toda la información que has recibido, pierde todo sentido: pasamos a una página más, presionas Control+R (o manzanita), un "swipe" hacia abajo y todo habrá terminado, tu "mundo" se habrá actualizado en cuestión de segundos y, en estos casos, la acción de cerrar tus redes sociales, se vuelve un acto subversivo, no seguir la vertiginosa corriente: es un sinónimo de colapso total, de la decadencia, la vergüenza, la pérdida de seguidores y likes, una catástrofe... Me confieso pecador, y orgulloso, jaja (debería publicarlo en Facebook).
Quién lo habría dicho... Huxley solo imaginó una distopía, ha sido nuestra labor llevarla a cabo; jamás pudo haber predicho lo que nos esperaba: nuestra entrega total a la diversión, el entretenimiento mezclado con horas laborales, el placer efímero a cualquier hora del día, la sobrecarga de información que nos mantiene activamente inactivos. Yo no puedo ser parte de todo eso, ¿o si? Posiblemente lo soy y esta es la única manera inmediata de desahogarme.
No puedo quejarme, He experimentado esa tensión previa a recibir un mensaje por whatsapp. conozco la impaciencia infinita antes de recibir una notificación de TW (hasta escribo con pinches abreviaturas y hasta LOL´s). No soy un hipócrita, tampoco soy mejor que todos, pero, de vez en cuando, se requiere una ducha de realidad, la realidad es que no me he despegado de mi computadora en horas, no he comido bien y, la neta, no he terminado mis labores, ¿es eso tan grave? Pareciera que no.
Por eso, convoco a todos aquellos que gustan (consciente o inconcientemente) de la procrastinación crónica, a que busquemos un lugar para "desconectar". No más "laics", no más follow, no más #Instatext, tan solo por algunos minutos, algunas horas, de plano algunos días. ¿Cuál sería este lugar indicado para desconectar? Aún no lo sé, me he topado con la sorpresa de que, hasta en la tierra de mis padres, allá en la sierra mixteca, la señal de wi-fi es cazada con demencia por mis no reconocidos primos que buscan ser parte de la tendencia, tendré que eliminar ese sitio de la lista...
¿Si no es posible hacerlo en medio de la montaña o el campo? ¿Qué hacer? He pensado en la posibilidad de una cámara del pánico anti internet, algo así como "El Cubo" pero con la capacidad de aislarte de la realidad del monitor de cristal líquido, algo tal vez impensable, como imposible es apagar por algunos días nuestros dispositivos móviles o computadoras, algo así de grande parece ciencia ficción, y es algo tan sencillo que me niego rotundamente a hacerlo; ni hablar, no me perderé ni una sola conversación, mira que me llegan notificaciones aún con el celular apagado.
Creo que estoy enfermo (y no es gripa), necesito un descanso, un chance de creer en un panorama distinto, una realidad que no está sujeta a la cantidad de likes que recibes en tu timeline, ¡mírenme! utilizando términos que se han naturalizado en menos de 10 años, me doy asco, estoy desesperado...
¿Te desconectarías conmigo?
Y uno aquí leyendo esto en línea.
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