Las crónicas de Ecatepec 3: El papi Ordaz

Hoy quisiera narrar a ustedes una de las experiencias culinarias más  bizarras y deliciosas que yo haya tenido... Les hablaré sobre una taquería suigeneris: Los tacos de papi Ordaz.

     Dicha taquería se encuentra justo al lado de una avenida poco transitada, el viajero puede notar aquel local por ubicarse justo en la esquina de una calle totalmente llena de pintas y grafitis; el entorno no podría ser más llamativo: Justo frente a la taquería existe un local tipo "casino": lo único que hay en su interior son varias máquinas tragamonedas y una rockola con el más extenso repertorio de "regueton" en todo Ecatepec. En las calles aledañas puedes distinguir murales de San Judas Tadeo y otras figuras religiosas, pero, de entre todas estas maravillas, resalta aquella humilde taquería compuesta por una enorme cazuela de aluminio y una lona azul. Su gerente, el señor Joaquín Ordaz (es apodado también el "papi" debido a se cercanía con la gente del lugar y su trato amable y jocoso con los clientes), es un experto en la preparación de suadero y longaniza estilo "gourmet"; su receta (básicamente consome y aceite) ha enloquecido el paladar de muchos comensales que, de forma inesperada, han recibido un shock sensorial al probar por primera vez tan exquisitos tacos.

      Pero ¿Qué hace tan deliciosos los tacos de el "papi" Ordaz?  ¿podría ser su cercanía con el gran canal? ¿el tamaño de los tacos (hechos con doble tortilla normal)?¿su precio accesible (7 pesos por taco)? o ¿la oportunidad de convivir con la gente del barrio en un ambiente de cordialidad y camaradería? Posiblemente, sea el conjunto  de todos estos factores lo que hacen tan popular aquella taquería.

     Los tacos, preparados de forma común y corriente, con carne proveniente del rastro del señor Ordaz y con ingredientes "frescos" de la recaudería local, poseen un inigualable sabor que, en mi experiencia como crítico de comida callejera, nunca había probado con anterioridad:  la textura de la carne es suave y contrasta con la salsa "especial"  que prepara el "papi" Ordaz, las tortillas a menudo se rompen por el mismo peso del taco, sin embargo, esto nos invita a comer con los dedos situación que le da un plus de sabor. Sin duda, la taquería del "papi" Ordaz es altamente recomendable para aquellos que gustan de comer en una esquina de un barrio poco seguro, pero también para aquellos amantes de los antojitos mexicanos que se jacten de poseer un buen sistema digestivo.















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