Dr. Lakra+sushi bar+excelente compañía = un día maravilloso

El día de ayer fue uno de esos que se anhelan ante el estrés diario y la monotonía de la ciudad: ayer  me dí un slow down para poder iniciar bien la semana que se aproxima. Las mejores cosas nos pasan en el momento que menos esperamos, ahora optaré por planes improvisados: disfrutar de las pequeñeces exquisitas que nos da la vida.
     Ante la ausencia de planes para mi fin de semana, decidí visitar la exposición de Dr. Lakra: un artista que se mofa de figuras públicas, imágenes comerciales y estrellas de la farándula, con toques de marginalidad. Su obra se basa en retratos, diseños propios y portadas de revistas, que han sido alteradas para demostrar el descontento del artista ante nuestra sociedad hipócrita y dual. Para tal objetivo, Dr. Lakra, utiliza distintas técnicas de pintura y dibujo para crear imágenes aberrantes de lo que antes eran portadas de revista de moda, publicidad, e incluso, fotografías de artistas como Pedro Infante. Yo no esperaba que la exposición fuese tan buena, de hecho, sólo me había llamado la atención por la imagen promocional de una geisha.
      La exposición me pareció increíble; spots con imágenes llenas de glamour, eran retocados para mostrar a una mujer de alcurnia llena de tatuajes con simbolismos propios de los cholos. Había fotografías pornográficas a las que se les agregaban demonios, calaveras y seres oscuros, que muestran la forma en que la mujer se convierte en un objeto y mercancía. Se trata de una exposición muy recomendable, además, ¡Si llevas tus converse puestos la entrada es gratis!
     Aún no terminaba mi día cuando me enteré de la apertura de un bar de sushi a unas calles de bellas artes: El lugar es pequeño pero ofrece servicio bufete por ¡90 pesos! ¡Así es! ¡Puedes atascarte de sushi por 90 pesos! Y eso no era todo, había barra de ensaladas, antojitos orientales (camarones, filetes, tallarines y arroz), barra de postres y, además de todo, venden cerveza (Hell yeah!). 
     El día no pudo haber sido mejor, pero lo fue, gracias a mi encuentro con Môme: mi amiga de la preparatoria que, tras meses de no vernos,  invité a ser mi acompañante y, tras una breve escena de nervios, me brindó su compañía como en los viejos tiempos. Debo agradecerle de forma especial a ella pues fue quien soportó mis "agudos" comentarios toda la tarde, e hizo que cada obra de arte y cada rollo de sushi, fuesen aún mejores. Si Môme tiene una particularidad, esa es la de sacar aquellas sonrisas latentes, ocultas e inesperadas que externan tu alegría; la espontaneidad es lo suyo.
     Si la semana se convierte en infierno, momentos como los que viví ayer son suficiente razón para decir: -¡Al demonio! Es lunes pero tan sólo faltan 4 días más para terminar- Disfruten su semanita.



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