Youth, speed, love, cigarrettes...


El tiempo es sumamente relativo: un año puede durar 2 segundos, una vida se va en un parpadeo y, un cigarrillo, puede no consumirse nunca...
     ¿Cuánto tiempo es necesario para decir hola, o para sonreír sin motivo aparente? Tal vez es muy poco el tiempo del que disponemos a lo largo de nuestro trayecto terrenal pero, no hay que olvidar que el tiempo siempre ha estado en  nuestra mente: no es material, nadie puede guardar sus segundos, ningún vendedor puede "robarte unos minutos de tu tiempo".
     Tras reflexionar esto, no debe parecernos raro que no puedas conocer por completo a alguien aún después de muchos años, es imposible hacer todo lo que quisiéramos con el “tiempo contado”, nadie puede decirte cuantas horas, segundos, minutos o pársecs son  necesarios para poder adentrarte (con o sin permiso) en la vida de otros, no puedes estar seguro de que  sucederá mañana.
     ¿Cuánto tiempo necesitas para tomar la mano de otra persona? ¿Hay una tiempo límite necesario para brindarle a cualquiera, lo único que no es tuyo, pero que tenemos de forma inagotable? ¿En cuánto tiempo tocarías la mano de otro ser ¿En cuánto tiempo visitarías lugares desconocidos? Ir a conciertos, bailar bajo la lluvia, comer un rollo de sushi, ver un maratón de cine, compartir un trago, comer juntos una paleta, deglutir tacos y garnachas, deambular por las calles de la ciudad, intercambiar playeras, regalar un chocolate, embriagarte, hurgar la nariz de otro, reventarle los granos de la cara a otro cristiano, dar un beso… Tal vez no sea suficiente una vida.
     Tal vez el tiempo es tan relativo que, en cuestión de una semana o dos, puedes haber adquirido la felicidad que no podrás adquirir en toda una vida; tal vez sería cuestión de unos minutos para poder sonreír de forma inesperada o, incluso, caer en la más profunda de las tristezas. 
     Justo en éste momento, mis días, horas y segundos, transcurren sin que yo pueda hacer algo al respecto pero, en el lapso que me queda, he decidido tomar otra actitud con respecto a el tiempo: No soy dueño de ningún segundo, pero puedo aprovecharlo; no sé que me depara el día de mañana (ni siquiera los siguientes 20 minutos), pero habré de seguir por el camino que estoy por trazar; no se si podré tener felicidad plena, es más, no se si podré tener trabajo, sin embargo, haré todo lo que esté en mis manos para que, cada unidad de tiempo a mi alcance, me permita compartir experiencias, terminar la carrera, hacer mi tesis, convivir con amigos, conciertos, bailar, un cigarro, hurgar la nariz de otro,  usar lentes hipster, otro cigarro, borracheras, cambiar de domicilio, dar un beso…

Comentarios

Entradas populares de este blog

Frutástica

Memorias de la Sierra

Pausa