¿Por curiosidad tendrá estatuillas teotihuacanas?

Debajo de aquella cama individual podías encontrar todo tipo de objetos anidando, marcando el piso con sus formas gracias a todas las capas de polvo y pelusa que se habían acumulado al rededor de ellas. Jamás quise revisarlas. Prefería dejarlas ahí, desvaneciéndose, volviéndose parte de las penumbras que nadie se atrevía a alterar.

Tal vez aquella caja contenía la ropa de mis tíos, aquellos que se habían mudado hace muchos años al gabacho y que solo habían podido llevarse unas cuantas prendas y el dinero que pudieron obtener de algunos puestos de mercado- traspasar sus vidas, dejar atrás sus responsabilidades e iniciar desde cero-, admito que yo no me he atrevido y por eso los admiro, aún así, ¡qué descaro! mira que largarse del país dejando sus chinches acumulándose por todas partes: esa ropa vieja, inservible, que solo acumula polillas y polvo debajo de mi cama, ¿por qué dejarla ahí si pudieron donarla o regalarla a gente que podría necsitarla? Tal vez no les dió tiempo de nada, el tiempo apremia cuando debes tomar decisiones estúpidas o muy serias, cada segundo cuenta y te acerca a tu objetivo, cada segundo es una pelusa más de polvo juntándose, entre los intersticios y recovecos de cada caja.

Aquel otro cubo de cartón pertenecía a una videocasetera beta que jamás utilizaron, posiblemente por la salida del VHS y el posterior VCD / DVD. Ahora es el recipiente contenedor de unas 10 estatuillas quesque antigüas - según la historia, uno de mis tíos la habría comprado a un arqueólogo de Teotihuacán, le vieron la cara.  Ya imagino con qué pretexto les habrán vendido toda esa mugre: ¡Son estatuillas antigüas! ¡En algunos años valdrán una fortuna! ¡No pierda esta oportunidad de volverse rico! Posiblemente todas eran falsas; alguna vez tuve la puntada de revisarlas y parecían estar hechas de arcilla común, muy porosa y de distintos colores. Esperaba con ansias que fuesen reales pero, de ser así, ¿por qué habrían de dejarlas justo en esta caja a que se sigan deteriorando? No valían ni un centavo.


Comentarios

Entradas populares de este blog

Frutástica

Memorias de la Sierra

Pausa